ENEMA
El mar embravecido frente a mí
ruge los nombres doloridos
d los náufragos del bien;
la miseria como un monje mendigo
con su mugriento albornoz raído,
repta su desdentada ignorancia
riéndose a carcajadas d los desaparecidos
y arrastra d plato en plato
x éstas calles d bala y barro,
la sucia enema d sus entrañas:
"justicia", "legalidad" y "democracia".
(24/7/2003 - 16h)
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