TE ENTREGAS Y ME DUELE
¡ Ay mi desangrado amor!
q vas d mano en mano
d ésos crueles tiranos
sin tener pudor.
Ven conmigo a respirar
el vendaval d la utopía
q flota en mi corazón,
para q puedas olvidar
las lucrantes felonías
q violaron tu ilusión.
¡Ay, recátate mujer!
q yo soy tu hijo
¿qién fué el q te maldijo?
merece perecer.
Nunca voy a renegar
d tí ¡amada mía!
pues no hay una razón.
No te voy a abandonar
como hicieron tus 'mesías'
x un dólar d neón.
¡Ay impúdica Herodías!
me dueles mas q éso,
xq tu estás en mis huesos
mientras q ella no existía.
Madre deja d llorar
q está amaneciendo el día
y el sol trae la canción
q tu boca ha d cantar
con la dulce melodía
d nuestra revolución.
(5/3/2003 - 16:48)
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